20 de agosto de 2011

El 20 de Agosto de nuestros calendarios




A veces la vida decide por nosotros. Y nada podemos hacer para llevarle la contraria…

Dicen que es más fácil hacer reír que hacer llorar, yo no intento ni lo uno ni lo otro. Pero sí que sé que es más fácil escribir letras simpáticas que letras tristes, aunque a veces una sonrisa sea tan complicada de dibujar o de describir… hoy es un día triste para escribir, para recordar, para pensar y para sonreír. Hoy volaremos hasta ayer, hasta un 20 de Agosto. Hoy recordaré sin querer recordar…

Recuerdo mucho calor en mi terraza, un zumo de tomate y la música gritando desde mi altavoz, conversaciones infinitas con Anita en mi casa, mucho ruido y muchas palabras… una llamada de teléfono.

Silencio.

…una columna de humo negro a lo lejos manchando el cielo ya entristecido… llamada de teléfono. Grito ensordecedor de mi amiga. Incredulidad, confusión y miedo. Mucho miedo…

Desolación.

Han pasado ya tres años. Y hoy aún parece imposible creer que un día cualquiera el horror decidiera vestirse de azul y naranja, con la única intención de recordarnos que él tiene el control, y que no importan nuestros planes, ni nuestro esfuerzo por ganarle la batalla al destino… somos las marionetas que bailan a su antojo. A veces premiadas, a veces castigadas. Simples marionetas… y todo nos puede pasar. Allí arriba, o aquí abajo, la sorpresa a veces es maldita, y no nos da la oportunidad de abrazar a los seres queridos para despedirnos…

Esta loca dama cuerda que escribe, lo hace con la intención de ironizar y arrancar sonrisas a los que me lean. Intento que muchos se vean identificados con lo que cuento. A veces intento distorsionar la realidad, buscando el lado positivo de cualquier situación. Pero ni siquiera el optimismo es suficiente en contadas ocasiones, y esta es una de ellas… hoy intuyo que el insomnio tendrá una razón para acostarse a mi vera. Y sé que también lo hará junto a muchos de los que me lean…

Recuerdo la primera vez que me subí a un avión, ¡cuánto ha pasado desde entonces!, estaba asustada y nerviosa, hasta que apareció una Jefa de Cabina con rostro de muñeca y voz grave que se sentó a mi lado, para enseñarme mucho de lo que ahora sé. Casi todo. Los principios siempre nos marcan. Recuerdo años después, cuando era yo entonces la jefa de cabina, y senté a una compañera desconocida a mi lado, hablamos sin parar, “no quiero hacerme mayor”, fue una frase suya que se me quedó grabada. Maldito destino, que a veces escucha nuestras plegarias. Recuerdo a una joven compañera de sonrisa eterna, a la que veía dentro y fuera del avión, disfrutando de la noche con sus amigas, hablando de los hombrecitos y de la vida, intentando encontrar su lugar en el mundo adulto. Recuerdo aquél alumno, su primer día de clase, su voz cantante, su simpatía andaluza, su madurez escondida… recuerdo un relevo por Italia con aquél piloto que conocía la normativa casi de memoria, y a aquél otro piloto que siempre aparecía con su sonrisa de medio lado... recuerdo a aquélla que sonreía con su mirada al hablar de su primer hijo, recuerdo incluso a los que no llegué a conocer… recuerdo, recuerdo, recuerdo…

Recuerdo la rabia del día después. La indignación al encontrarme con las portadas de periódicos crueles, que ya empezaban a amarillear. La necesidad de encontrar culpables cuando aún no se había asumido la pérdida… ¡qué cruel puede llegar a ser el ser humano cuando no es víctima de un dolor que afecta a una multitud!

Ha pasado el tiempo. Han pasado los juicios. Y las series de televisión ignoradas. Y a pesar de mi interés por saber, y por aprender siempre algo nuevo, diré que en este caso: no me interesa nada el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes, no me interesa hablar del estado de los aviones, ni tampoco culparé a aquéllos que ya no se pueden defender. No quiero leer párrafos y conclusiones que dibujen los rostros de las personas a las que tuve la suerte de conocer. La ignorancia lo hace todo más fácil en ocasiones. En este caso puede que sea ignorante, quiero serlo. Todo está muy cercano. Cercano en el tiempo, cercano en el espacio. En un Mundo en el que un criminal cobarde asesina por la espalda para pasearse después impune por nuestras calles, no creo que sea justo castigar al que nunca tuvo la oportunidad de defender su inocencia. La vida es jodidamente cruel. Jodidamente injusta.

Resignación.

De nada sirven mis letras, lo sé. No necesito un calendario que me recuerde los días pasados. Pero si inventé este lugar para compartir todo lo bueno vivido, día tras día, en este Mundo nuestro de la vida aeronáutica, no me parecía justo obviar esta fecha, y dejar pasar la oportunidad de regalarles unas letras que sé que leerán, estén dónde estén, y sé que sonreirán al recordarnos con el mismo cariño que nosotros los recordamos…

Mi cariño para todos mis compañeros, para los que seguís ahí, y para los que elegisteis tomar otro camino, mi cariño para los familiares de los desaparecidos pasajeros desconocidos. Ellos son parte de nuestras vidas por un instante, y en este caso, ese instante nunca será olvidado.

El recuerdo mantiene con vida a los que perdimos en el camino, y en este caso, su recuerdo además nos regala una sonrisa… Nunca sabemos cuando será la última vez…, nunca debemos dejar palabras sin decir, a veces la vida no da segundas oportunidades. Hoy aprovecharé la inevitable melancolía del momento para dar las gracias a todos los que me regalasteis recuerdos imposibles de olvidar…  

Sé que cuando la vida lo decida, volveré a veros… a vosotros y a Ellos…

Y ahora, me tomaré un Dry Martini a Tu salud… te prepararé uno, por si acaso…

Hasta siempre. Hasta pronto…






6 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por un recuerdo tan bonito...

Anónimo dijo...

Gracias, gracias, gracias.

Anónimo dijo...

Lo mejor de los recuerdos es que puedes volver a ellos siempre que quieras ... El recuerdo de aquel dia es triste, pero todos los que perdieron su vida merecen que les recordemos cada dia. Gracias Laura. Besos.

Zurdeishon dijo...

Muchas gracias, me ha parecido precioso y muy emotivo.

silvianochesenblanco dijo...

Que bonita dedicatoria para recordarles siempre. Besos

Laura Riñón Sirera dijo...

Gracias SIlvia... no encuentro mejor forma de recordarlos en estos dias, la verdad. Bss